Archivo para la Etiqueta ‘luz’

Todavía late el corazón de la negra noche

Ven a ver el nacimiento del día
a esas horas de la mañana en que todavía late
el corazón de la negra noche
en los sueños de los que dulcemente duermen
a la espera de que un rayo de luz entre
a través de la vieja ventana allí en Villar de Cañas
donde la desesperanza por momentos crece.

Ven y trae de los fértiles campos
espárragos trigueros, collejas, setas de cardo
y tiernos brotes de ababoles ahora que todavía se puede.

Es la luz la que llega sin pedir permiso a nadie
y cae sobre los hombres y mujeres,
campos, cielos y especies animales.

La luz es divina y muy grande.
Dicen que es el suspiro de un ángel
y en esas tierras de La Mancha
como no podía ser de otra forma un eterno acompañante.

Me pregunto y me asaltan las dudas
en lo que tiene que ver con el libertinaje
de adjudicar un basurero de residuos nucleares
a un pueblo pequeño de La Mancha
en el que lo único que de la radiactividad se ha dicho
y por eso se sabe es que deja euros a montones.

Dicen que ha sido como un regalo de Reyes,
aunque ni el rey Melchor, ni Gaspar
ni Baltasar son, por cierto, los culpables
de este fatal engaño y cruel desenlace.

La culpa la tiene un bufón que hace de paje
al tiempo que se cree Dios y lo que no sabe
es que con una patada en el culo le pagará
ese grupo de aduladores que tanto caso le hacen.

Autor: Nabucodosor

Sembrar los campos con basuras radiactivas

Castillo de Fuentes de princesas cautivas
y de piedras tan gastadas
como los molares de una ardilla,
aunque todavía eres de la ermita de Nuestra Señora de Fuentes
alma gemela y alma amiga.

Surges te y muestras con vida
aguas abajo del cerro de La Morra
y aguas arriba de el Molinillo
que desde lejos te brinda su sonrisa
y envía unos graciosos: Buenos días.

Luces heridas de guerra
en tus recios bastiones de mortero trabado
y es en las noches frías,
ya la llanura totalmente vacía de luz,
cuando el sonido del agua
se convierte entre tus brazos en dulce melodía.

Río Záncara de mi vida,
de juncos junto a las orillas
y olmos heridos de muertes repentinas,
al cual un día vi llorar ágriamente
de penas contenidas
¿Dime tú que sabes más que nadie
por qué hay gentes que desprecian
lo mucho de bueno que tiene la vida
y se empeñan en sembrar los campos con basuras radiactivas?

Autor: Nabucodosor

Ser en un 12 de febrero palabra clara

LOS OLORES Y MONUMENTOS DE ESTAS TIERRAS, AL IGUAL QUE LOS CHORIZOS, EL QUESO, EL VINO, EL ACEITE, LOS AJOS, MIEL, ZARRAJOS, CHAMPIÑONES, MIL COMIDAS, Y LAS MORCILLAS ME ENCANDILAN. SUS HOMBRE Y MUJERES SON DE ESAS TIERRAS UNA DE SUS MEJORES MARAVILLAS Y MÁS CUANDO LOS VES RECLAMANDO POR AQUELLO EN LO QUE PIENSAN QUE LES VA LA VIDA. PARA TODOS ELLOS VA ESTA POESÍA PÓSTUMA ESCRITA A FECHA 28 DE ENERO DE 2012, A LAS 14 HORAS, MIENTRAS LLOVÍA.

Cierro los ojos y sólo estoy
en otra vida.
Son muchos los días
en que los ojos se me cierran
y todo se me olvida
menos ese día 12 de febrero
que en mi calendario brilla
cual sol que trae
noche con nieve y luna.

Dejo como si fuera una flor marchita
en ese gran teatro que es la vida
esta poesía
y la envuelvo de amor
y me olvido de la rima
y la visto de día de fiesta:
camisa, pantalón jersey y americana de raya fina
y ya escrita
no quito ni una coma
ni le añado una sílaba.

Es ella la de que de mi alma salió
Y es ella la que camina.

Ella se llama,
no haya malos entendidos,
poesía
y también dice “NO”
a la basura radiactiva
aunque sea yo quien la escriba

Y ahora viene la poesía:

Cuando pasé por allí
la niebla estaba enterrando al día
en su caja de muerto.
Lo hacía a desgana y poco a poco
Y pensé que todo aquello se debía
a una imposición de la luna
que se encontraba atormentada a la hora que del lugar huía.

Creí sentir
junto a la cuneta
de una vía pecuaria
un quejido,
pero por no serlo
no lo fue
ya que procedía
del ruido que despertaba
el roce de mis zapatillas desgastadas
al chocar con el suelo
quebrado y roto
de aquella vieja ruta de trashumancia que desde la Serranía venía.

Sería la una del mediodía
en Villar de Cañas
cuando el cuerpo me pedía
desde una lejanía mediática
más acción y menos palabras. Es decir menos teoría.

Todo sea por la laguna del Hito,
por las veredas y cañadas
por Segóbriga, la de Capistrano de Moya,
por la historia antigua
y por la historia sagrada
de estos hombres y mujeres de Cuenca,
de la Mancha y de la Serranía.

Todo sea más que nada
porque no se pongan alambradas
a estas tierras
desde siempre tan acostumbradas
a ser campos abiertos
en los que crecen tallos de esperanza con que hacer brotar las sonrisas.

Aquí
con ese clamor
que hasta los muertos
que yacen en las sepulturas
espanta
acabo esta poesía
y me voy
hacia donde mi conciencia me manda. Obligaciones ninguna.

Ser, sólo ser,
a partir de ahora
luz apagada,
agua mansa,
nube aborregada,
silencio que no rechista.

Ser en un 12 de febrero
palabra clara
y me reafirmo
“No”
es una palabra encantada
que cuando va acompañada de reivindicaciones
encandila, por fin, aunque tarde, mi alma y mi vida

Tenía que llegar el momento
Y llegó.
No molestare más
con mis arrogancias e irreverencias
aunque seguiré escribiendo poesías,
¡una, solo una!
ya sea de tarde, noche o de buena mañana
pues di de veras mi palabra, un día.

Me voy
por esos caminos de La Mancha
donde los cuervos graznan,
los mochuelos vigilan desde los majanos
como si fueran estatuas de cal viva
y las pocas ovejas que quedan balan
su muerte cierta por el tiempo medida.

Me voy
aunque a tiro de piedra estaré
por si se me reclama,
y estaré en esa ausencia larga
caldeando mi alma con poesía, como esta que dice:
“Este soñar a solas”
y finaliza como si fuera una epístola:
“Para soñar mejor el hondo sueño”

Que pasada. Que pesar y cuantas esperanzas
de que en Cuenca gane la batalla
el “No” contra la planta de basura nuclear
en Villar de cañas. Más que pueblo: Villa.

Autor: Nabucodosor, Nabaucodonosor sería, sino fuera porque el “NO”
se lo quité un día.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 35 seguidores