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A mi voz le duele soltar las palabras

Mi voz esta rasgada y rota
como la música que sale de una guitarra desafinada.
A mi voz le duele soltar las palabras
y dejarlas libres
para que vayan de puerta en puerta y de casa en casa
pues tiene miedo
a que sean mal entendidas
y de retorno a su morada vuelvan malhumoradas.

No hay freno a la codicia
ni estaca para sentar cátedra.
En este mundo manda la codicia
y pobre de aquel que no aspire a nada.

En Villar de Cañas aspiraron a tener
un basurero nuclear
y como quien calla
van y se lo ponen
allí donde por el podenco no daba nadie nada.

Casualidad o suerte,
estrategia bien marcada o desganas,
lo bien cierto es que de todos los pueblos de España
Villar de cañas será el único
en que para enterrar a un fiambre haga falta
aparte de la caja de madera una fosa bien brindada.

Autor: Nabucodosor

El mismo día en que en Villar de Cañas se instale el cementerio nuclear

De la misma forma que un poema se rompe
y se desperdigan por el suelo las palabras y las silabas
quedará esa tierra bendita desvertebrada y hundida
desde el mismo día en que en Villar de Cañas se instale
el cementerio nuclear
sobre una de sus partidas, La Carbonera, quizás.

No volverá la dicha de poder ver
los verdes sembrados resucitar todos los días
y ya la cara pintada con la luz del sol
esperar el ocaso del día para quedar a dormir
allí donde el surco hace de casa y hogar.

Es allí, solo allí, donde se hace el trigo mayor.
Y es allí donde la torta de girasol se retuerce de alegría
mientras toma baños de luz solar.

De la misma forma que un poema se rompe,
se rompen también otras cosas en la vida.
Tantas cosas se rompen que da miedo el pensar
que será de los nuevos días
y que quedará para la posteridad
después de que los hombres hayamos destrozado
este pequeño planeta tan acostumbrado a obedecer y callar.

Autor: Nabucodosor

De camino a casa

De camino a casa
Venía pensando
que no me falte el tiempo.
¿Tiempo, para que?. Vaya pregunta.

Mi respuesta es sencilla,
Tengo miedo a que se me vaya la vida
y que esta batalla personal que llevo
contra esa gran injusticia
llamada basurero nuclear
en el corazón de “La Mancha cautiva”
se pierda toda
como el caudal de un pozo
en tiempos de recias sequías.

Camino de casa venía
conduciendo mi coche
por la autovía
y cosas de la vida
me caían algunas lágrimas
que me enturbiaban,
como si fueran vino tinto de La Mancha,
la vista.

Buenas uvas aquellas que pisaba mi padre
¡Sólo las uvas se pisan!
y a mi padre lo pisaron toda la vida,
hasta que un día cerró los puños
y le hizo a un malnacido tragar la saliva.

Aquí en La Mancha tanto nos pisan
que Villar de Cañas será
más que un pueblo una huella de dinosaurio pérdida
en medio de su geografía.

Y he parado el coche cuando he podido
para escribir en una cuartilla:
“Te prometo y juro madre mía
que dedicaré durante todos los días de mi vida
10 minutos a escribir una poesía”

A una madre no se le engaña
sería una gran villanía
hacer una promesa para no cumplirla.

Estoy cumpliendo la promesa,
el tema de las poesías
lo he visto escrito
en esas lágrimas perdidas
que hace unos minutos corrían por mis mejillas

No me harán comulgar con ruedas de molino,
Basureros, cementerios, ATC, JHA, CT, CN, HdeP
Que se los metan en los coj.
a ver si de esta forma germinaN.

Ya en casa finalizo ésta mi primera poesía
de esa promesa echa a una madre
que si hay cielo ¿me asalta la duda?
desde allí arriba seguro que me vigila.

Seré roca
y piedra viva
de esa cantera
que es la vida.

¡Que melancolía!
Llorar a mi edad
y encima lo explico:
¿A quién? ¿Por qué?

Tu me entiendes a que sí.
¡Pues si lo entiendes lucha!
Así de sencilla es la vida.
Nadie te va a regalar nada,
ni trabajo, ni casa, ni comida,
ni el bienestar de tu familia,
ni un poema de amor
sino aprendes a ver la vida como una poesía.

Para el 12 de febrero hacen falta gargantas limpias,
Paz, mucha paz,
tranquilidad la que nos de el día,
buen retorno a casa ¡Y buena vista!
La educación nunca se pierde
que nunca se diga: ¡A que venía esta pandilla!

Justificación:

Mi vida es como el ocaso del sol
un renacer constante
y en esas que estoy
me asalta una duda:

Ese soy yo
me dije un día
y rompí el espejo en 999 pedazos
y me reserve uno
en el que veía a un villano de una villa
¡Qué villanía!
en la tierra en la que nací,
y vi también una sonrisa
enmedio de una pobreza extrema que latía
como el corazón de un muerto
al que la vida le había arrebatado lo que más quería.

Comprendí enseguida
que no me podía permitir el lujo
de ser moldeable como la arcilla.

Consejo:

No perdamos la sonrisa
pues eso fastidia mucho
al menos a mí me alivia.

Autor: Nabucodosor

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