Archivo para la Etiqueta ‘tristeza’
No hay medicina para esta herida
Estoy cerca,
aunque no se me vea.
¡Siempre cerca!
Mi misión consiste
en disfrutar lo que se puede
mirando a la naturaleza
y en ver como caen los atardeceres
llenos de una belleza extrema
a esas horas en que las calles
comienzan a estar desiertas.
Mi cuerpo me pide
tener tanta paciencia
como pelos en la cabeza,
pues aunque no lo crean
las esperanzas todos los días se renuevan
y a mi me llegan
cuando menos uno se lo espera.
Tengo esperanzas
en que todo esto haya sido
un mal sueño
de esos que una vez sufridos
pasan y no dejan
otra señal que no sea
un tajo en el alma
que se cura
con tranquilidad y filosofía oriental
como si uno fuera un asceta.
Soy de aquellos que piensan
que este mundo se debería mover
bajo unos paradigmas más solidarios
y es por ello mismo que siento
un poco de asco y mucha vergüenza
cuando veo
que todo esto ocurre en mi tierra.
Cansado estoy de repetir
que en este asunto
tan traído y llevado
del vertedero de residuos radiactivos
se encierra la vida futura
de unos pueblos de La Mancha
que se sienten mal tratados
y de unas gentes que quieren vivir un futuro
tranquilo y sereno sin ingerencias externas.
Hablamos de la salud.
Hablamos de supervivencia.
Hablamos de futuro.
Hablamos de nuestras gentes.
Hablamos de nuestra tierra.
Hablamos del ecosistema.
Hablamos de que muchos sentimos vergüenza
por la forma en que se ha llevado el tema.
¡Que no nos vendan
que Villar de Cañas es el lugar ideal!
¡Que no nos vendan
que detrás hay grandes beneficios!
¡Que no nos vendan mentiras
envueltas con papel de seda!
Nada bueno puede ser
y nada bueno será
cuando tanto cuesta
determinar su ubicación
y se ofrece una “caza:recompensa”
Hablamos de una comarca entera,
Hablamos de valores
y de la vida de unos pueblos,
Hablamos de algo
que a mí me produce tristeza.
No hay medicina
para esta herida
que algunos en el alma
tenemos abierta.
Grito al cielo
y si hay Dios que ponga remedio:
¡Pobres instituciones y pobres de los que por el pueblo piensan!
La manipulación
es una gran vergüenza
y en este asunto
los habitantes de Castilla-La Mancha
no pueden ser
los eternos convidados de piedra.
Alerta: Despierta: Que no te cuenten la fiesta:
El día 12 de febrero en Villar de Cañas, todo paz,
todo querer a tu tierra, LA PLATAFORMA AL “NO”, te espera.
Autor: Nabucodosor
Este silencio apagado que son las calles de Villar de Cañas
Brota la voz
enmedio de este silencio apagado
que son las calles
de Villar de Cañas
y salgo por un camino
hasta allí donde las estrellas
vienen a jugar
todas las noches
junto a una pequeña alberca.
Es mi presencia
la que se ve dibujada
en ese espejo de hielo
pulido por el viento
y junto a ella
las estrellas que me rodean.
La noche despierta
sentimientos y muchas penas,
son negros temores,
convertidos en frutos
arrancados a la tierra
y malas cosechas,
los que mis ojos ven
junto a una pequeña alberca.
Pienso a la vista de tanta tristeza
que la noche da para estrujarse la sesera
y que allí donde nacen los silencios
nadie espera más gloria que una muerte lenta.
Me llegan todas las noches
en larga procesión atea
las voces de aquellos afectados
por la ignominia
de tener que ver sobre sus tierras
elementos extraños y peligrosos
y exclamo ¡que vergüenza!
Recojo las quejas que me voy apuntando
en un cuaderno de cuentas
y ya más sereno y de vuelta
cual escribiente de aquellos
de negro traje, escapulario y cara de perro de presa
abro el cuaderno y transcribo:
Allí corrían las liebres
y los galgos detrás de ellas.
Allí cogíamos aceitunas verdes
para hacerlas con sosa ¡Qué buenas!
Allí dormía mi padre junto al carro,
después de acabar la siega a la luz de las estrellas.
Allí pastaban las ovejas
y comían de la tierna hierba.
Allí el agua sabía a almendras.
Allí mi padre le dijo un día a mi madre
nunca nos iremos de estas tierras.
Allí los días brotaban de las peñas,
por eso eran tan duros y llenaban las almas de penas.
Allí el manto de nieve se extendía hasta el horizonte
como si fuera un inmenso rebaño de ovejas.
Allí le dije a mi padre quédate tranquilo
que yo cuidaré de las tierras.
Allí allí, allí…puede que allí ya no veas
aquella mano amiga que te decía: ¡Ten paciencia!
Autor: Nabucodosor
Duro yugo que te arrastra por la tierra
Solo la unión
hace la fuerza
y de esta forma
la historia nos recuerda
que las injusticias
si no se combaten
se convierten en duro yugo
que te arrastra por la tierra
Injusticia es
que un puñado de votos
puedan convertir a Villar de Cañas
y a una comarca entera
en una esclava cautiva
siempre a la espera
de un Apocalipsis final
que acabe con la vida
allí donde un día
los amaneceres eran ópera prima,
canción de cuna y zarzuela.
Sonrisa ya convertida en tristeza
a mi se me llena el alma de pena
al tiempo que otros brindan con cerveza.
AUTOR: Nabucodosor
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